Entrando al 2019

Este año 2018 me ha dejado un buen sabor de boca. Muchos cambios, pero sobretodo una conexión conmigo misma, con la creatividad innata que todos llevamos dentro y que se nos olvida de vez en cuando.

Ha sido un año de mucho yoga, seguir con mis formaciones personales (yoga, canto y voz), de dar nuevas clases, talleres y cursos. Pero sobretodo ha sido un año de consolidación personal, ¿quién soy yo, que quiero hacer y cómo lo voy a hacer?

Al 2019 solo le voy a pedir el poder disfrutar de todo lo sembrado en el 2018. Porque tengo un montón de ganas de continuar con esta creatividad y disfrute. Pronto espero poder compartiros varios de mis proyectos para este nuevo año. Me he puesto las pilas y espero que os gusten.

Solo me queda desearos que este 2019 esté lleno de alegría, juego, imaginación y creatividad. A por el 9!!!!!

Lunes, empieza la semana

Los lunes son un día especial para mí. Nunca he sabido porque, ya que la mayoría de gente se deprime. Supongo que como soy una persona a quien le gustan los cambios y las cosas nuevas, cada lunes es el principio de una semana, el comienzo y eso me gusta. (Tal vez tiene que ver que siempre he sido una buena estudiante que quería ir a la escuela …. shhhh)

Además de un tiempo a esta parte, tengo los lunes por la mañana libres y es un momento que dedico a la creatividad, a soltar la imaginación; crear prácticas, a probar cosas nuevas. Es mi momento: los Lunes Creativos! Donde todo surge desde la sencillez de la vida que tengo ahora, sin pretensiones y disfrutando de estos espacios de tranquilidad y conocimiento.

Según mi signo en la astrología védica, los lunes es mi día favorable. Este descubrimiento lo hice hace relativamente hace poco, pero creo que no puede ser más acertado.

Hoy lunes, os dejo con una canción preciosa de Matt Corby que expresa un poco esta idea de apreciar lo que se tiene.

«Oh, I was never lost, I only chose to never go home» – Monday – Matt Corby»

Es una canción sobre poder apreciar dónde se está, teniendo en cuenta y  pensando que quizás no necesite mucho para depender o definirse, sólo se tiene que disfrutar del hecho de que todos compartimos esta vida única juntos.

La voz

Muchas personas se sorprenden del tono de mi voz durante las clases de yoga. Tanto el tono que uso durante la clase, como el tono durante la relajación final. Incluso gente que me conoce de otros ámbitos (antiguos compañeros de facultad, o de otros trabajos, familia, amigos del pueblo, etc.) me sueltan aquello de «no pareces tú!».

Para mí la voz, la tonalidad, profundidad y color es de suma importancia durante las clases. A través de la voz los profesores estamos transmitiendo tanto o más que lo que muestra nuestro cuerpo. Nos da presencia y conexión con los alumnos. Es la mejor carta de presentación. Así que durante mis clases saco la voz que a mí me gustaría sentir como alumna.

Con la profundidad necesaria para llegar a todos los rincones de la clase por más grande que sea el aula. Con la serenidad, firmeza y dulzura al mismo tiempo para que toda la sesión resulte agradable y relajante. Doy tanta importancia a la voz como la música que pongo para la relajación.

Os dejo un enlace de una relajación de unos 12 minutos que grabé el año pasado con otras prácticas para los alumnos del curso de yin yoga. Así me conocéis a través de mi voz y de paso podréis relajaros. Aunque no es lo mismo una voz mecanizada y grabada en casa como pude, os podéis hacer una buena idea de quién soy, aunque os recomiendo de oirme en directo. Los que ya me conocéis lo tienes fácil y el resto me podéis buscar para que os haga una clase en vivo y directo a ver que os parece.

La foto del soundcloud tiene unos cuantos años ya, igual sería el momento de actualizarse.

Ale yoguis, buena práctica y a relajarse!

Desconecta, te lo mereces

Hoy os quiero hablar de la importancia de la desconexión ya sea durante las vacaciones o cualquier momento que tengamos durante el año. Desconexión en todos los sentidos, pero sobre todo:

  1. Desconectar de la tecnología y los aparatos electrónicos: televisor, pantallas de ordenador, tablets, teléfono móvil (con whatsapp y todas las redes sociales que frecuentamos), libros electrónicos, luz de fluorescentes y en general cualquier aparato eléctrico.
  2. Desconectar del trabajo: romper 100% durante unos días, no leer ningún correo electrónico, no planificar nuevos cursos ni nuevas clases, no hablar de trabajo con los amigos o la familia, no leer libros relacionados con el trabajo y no contestar al teléfono de el trabajo.
  3. Desconectar de la ciudad: sobre todo los coches, el asfalto, la gente caminando deprisa y el exceso de impactos visuales que genera.

Esta desconexión nos dará calidad de vida. Yo recomiendo hacerlo en soledad y silencio con grandes caminatas por la naturaleza, ya sea la playa, la montaña o el campo. Alejados de las zonas urbanas, sin tener que coger el coche en todo el día. Y disfrutando de las pequeñas cosas: un buen libro, caminar descalzos sintiendo el contacto de la tierra a los pies, el olor y los sonidos de la playa por la mañana, el canto de los pájaros, una comida casera, cosechar nuestros propios alimentos en la huerta, observar el paso del tiempo sintiendo los cambios de temperatura en el aire.

En resumen estar más presentes en todo lo que nos rodea y que nos es sencillo y cercano. Porque desconectando nos conectamos con nosotros mismos, con lo esencial. Tú no eres tus redes sociales, ni tu trabajo, ni tus relaciones; tu eres mucho más. Sólo que a veces nos olvidamos de quien somos y cómo somos.

Desconecta, te lo mereces.

Este año he tenido la suerte de disfrutar de estos días de desconexión con la profesora y amiga Susanna Garcia haciendo el Camino SantiYoga. Ha sido un camino de Santiago diferente, todo organizado y sin preocupaciones, pero sobre todo nos ha acompañado con una clase de yoga suave y preparatoria de la mañana antes de las caminatas, y todo de meditaciones y yoga nidra con su voz dulce y presente. Un auténtico placer que os recomiendo desde el corazón.

100 km de Lugo a Santiago a través del camino primitivo, mucho menos masificado en todos los sentidos. Atravesando la zona rural gallega, una delicia de paisajes, buena gente y tranquilidad absoluta. Lástima que muchos tramos, como en todos los caminos al llegar a Galicia, son asfaltados, con los desgaste que ello supone para los pies y rodillas al final del día.

Sin embargo repetiré seguro.

Ale yoguis, que acabéis de disfrutar de vuestras vacaciones y sobre todo, sobre todo, DESCONECTAD !!!!

Feliz verbena de San Juan!

Algo tiene de mágico la verbena de San Juan. Hoy, raro en la ciudad, entra el aire fresco del mar por las calles hacia las casas. Casi un milagro esta brisa fresca. Antesala de la noche más corta del año (o casi). Así que no me queda otra de volver a mi tierra, de pisar la playa, de oír el mar de cerca. Fuego, mar, aire fresco, arena, la mejor noche del año.

Disfrutad de la noche, de la fiesta, de los fuegos! Feliz verbena a todos! Me voy a casa.

P.D. Sed buenos y respetad el medio que os acoge, ya sea el mar o la montaña, para que todos lo podamos seguir disfrutando mucho tiempo más.

El jurado que no podía ir a conciertos

Hace días un amigo de la familia, pianista de fama internacional, reconocido mundialmente, maestro de pianistas y jurado oficial en numerosos concursos nos confesó que hacía años que no asistía a conciertos de otros pianistas del momento como Sokolov, Einaudi, Lang Lang, etc.
El motivo para él era muy simple, no podía extraerse de su papel de jurado. En vez de disfrutar del concierto, estaba pendiente de la ejecución, la técnicas, la expresividad y mil otros detalles siendo imposible para el desconectar. Por ello ya solo iba a conciertos de lírica, que al no ser su expertize podía disfrutar sin juzgar.

Por suerte, yo tengo la fortuna de no estar en este nivel. Cada vez que asisto a la clase de un compañero, amigo o total desconocido que imparte yoga lo hago como si fuera la primera vez. Con ojos nuevos, con las orejas abiertas y disfrutando al máximo de lo que me quieran enseñar.  Cada persona transmite un poco de si misma en las clases y es un placer poder-lo ver, sin juzgarlo ni compararlo con como lo haría yo misma.

Esto forma parte de mi manera de ser, donde compartir significa esto, una relación donde aprendo y aprendemos cada día de aquello que se nos presenta.

Así que no está de más: gracias, gracias y mil gracias a todos los profesores, profesoras, maestros, gurus y otros que nos hemos ido cruzando en esta vida y que he podido disfrutar de vuestras clases y enseñanzas. Mi más eterna gratitud y tranquilos que sigo aprendiendo cada día alguna cosa nueva.

Gracias de todo corazón!

Empezamos!

Tras años de práctica de yoga y de búsqueda personal, es el momento de empezar este blog donde quiero compartir todas las ideas, pensamientos, novedades y historias que me voy encontrando en este camino de vida. Hablaré mucho de yoga, respiración y de todo aquello que me mueva y que valga la pena ser compartido.

Esta soy yo: Sílvia Gallego. Hoy 23 de marzo tengo 37 años, soy ingeniera de profesión, también profesora de yoga, autora de un libro sobre respiración y yoga, pero sobretodo soy yo misma, romántica, optimista y con mil ganas de aprender y crecer en todo momento.

Amante del yoga,
aprendiz y estudiante eterna,
buscadora incansable de la paz y la felicidad.

Tras mi paso por la universidad y la incorporación al mundo laboral en el mercado de las telecomunicaciones, empecé a experimentar un vacío emocional acompañado de diferentes malestares físicos (dolor lumbar, contracturas frecuentes, asma, ansiedad). Para aliviarlas descubrí el yoga y con ello la Escuela Yogavida, donde empecé como alumna y sigo como profesora. Gracias al yoga y a Habib BA, mi maestro, he encontrado el equilibrio mental, físico y espiritual que me permite combinar las dos facetas de mi vida.

Así pues, ahora que ya me conocéis, empezamos!